Esto se traduce en ahorros anuales de hasta 1.440 €, dependiendo del tipo de vivienda, el clima y el sistema de calefacción o refrigeración utilizado.
Contar con un aislamiento térmico eficiente es una de las formas más efectivas y rentables de reducir el consumo energético en el hogar. Cuando este aislamiento se realiza con materiales ecológicos, como celulosa o corcho, no solo se mejora el confort térmico y acústico, sino que también se contribuye a la sostenibilidad ambiental.
¿Por qué es tan efectivo un aislamiento ecológico?
Evita pérdidas de calor en invierno y mantiene el frescor en verano, reduciendo la necesidad de calefacción y aire acondicionado y mejorando la sensación térmica de la vivienda.
Mejora la eficiencia energética global del edificio, lo que aumenta su valor de mercado.
Complementa otras medidas de eficiencia, como ventanas de doble acristalamiento o sistemas de climatización eficientes.